SALUD

Dale salud a tu sistema circulatorio consumiendo peras

Por: Esther Schiffman Selechnik, Nutrióloga y especialista en obesidad y comorbilidades

Si con este título te quedaste pensando acerca de qué tendrán que ver las peras con nuestro sistema circulatorio, te respondo que tienen todo que ver. El sistema circulatorio es el sistema responsable de llevar la sangre, los nutrimentos, el oxígeno y los desechos a través de todo el cuerpo, por lo que se relaciona con el corazón, con los pulmones y con cada una de nuestras células [1] así es que si este gran sistema falla, todo el cuerpo fallará también, en especial el corazón. De ahí que la muerte por enfermedad cardiaca sea la causa número uno de muerte. 

 

Se ha recomendado un alto consumo de frutas y verduras para lograr prevenir estas muertes, ya que se estima que de 5.6 a 7.8 millones de muertes prematuras se podrían atribuir a consumos de frutas y verduras menores a 500 y 800 g por día, respectivamente. Así es que ya sabemos que es importante consumir frutas y verduras y que mínimo deberían ser 500 g al día (5 porciones al día). 

 

Entre los múltiples estudios que han encontrado grandes beneficios especialmente con peras, hay uno que me encanta ya que se realizó con 34,389 mujeres post-menopáusicas en las que se encontró, después de 16 años de seguimiento, que aquellas que consumían frecuentemente peras o manzanas, tenían un riesgo disminuido de enfermedad cardiovascular y embolia [2]. Podríamos pensar que todas las frutas tienen estos efectos, sin embargo, en este mismo estudio se encontró que sí existen algunas otras frutas, como las fresas y la toronja, que disminuyen el riesgo de enfermedad cardiovascular también, pero es en menor proporción y no disminuyen el riesgo de embolia, por lo que existe evidencia que las peras contienen sustancias específicas que le confieren una acción antioxidante mayor y que vale la pena estudiar y promover. Entre dichas sustancias están las catequinas, que han demostrado la capacidad de dilatar los vasos sanguíneos, permitiendo un aumento del flujo de la sangre y una disminución de la presión arterial [3] y que las peras las contienen en elevadas concentraciones. 

 

Los efectos potentes de esta deliciosa fruta con forma de campana, quedaron de nuevo comprobados tras una revisión de 95 estudios (142 publicaciones) realizada en 2017, en la que las peras/manzanas, los cítricos, las verduras de hoja verde y las crucíferas como el brócoli tuvieron una asociación inversa (a mayor consumo, menor riesgo) con enfermedad cardiovascular y muerte por cualquier causa, gracias a su elevado contenido de antioxidantes potentes, incluidas las catequizas [4]. Este efecto antioxidante se mide por medio de la capacidad antioxidante en plasma (TAC, por sus siglas en inglés) y se ha encontrado que en las peras es tan alta que con sólo 20 días de consumirla diariamente, se logra el aumento del TAC en plasma y con ello la disminución del colesterol malo o LDL de manera significativa [5]. Este colesterol es el que se va acumulando en las paredes arteriales de manera silenciosa, provocando su endurecimiento, su falta de flexibilidad, la disminución del flujo sanguíneo y el aumento de la presión arterial, por lo que disminuirlo es, sin duda, una excelente estrategia para mejorar la salud de nuestro sistema circulatorio. 

Al parecer, los antioxidantes no son la única razón de sus grandes efectos en este sentido, ya que otros estudios han encontrado que el consumo diario de pera también ayuda a disminuir las proteínas plaquetarias o trombocitos [6] y al ser éstas las proteínas que favorecen la adhesión del colesterol y la formación de placas de ateroma, su disminución ayuda a mantener al sistema circulatorio libre y sano y a disminuir por ende el riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular.

 

¿Quieres una pera ahora mismo? ¡No olvides que existen distintas variedades de las que podrás elegir y que te van a encantar!

  1. Khan Academy. The circulatorio system review. Disponible en: https://www.khanacademy.org/science/high-school-biology/hs-human-body-systems/hs-the-circulatory-and-respiratory-systems/a/hs-the-circulatory-system-review

  2. Mink PJ, Scrafford CG, Barraj LM, Harnack L, Ching-Ping H, et al. Flavonoid intake and cardiovascular disease mortality: a prospective study in postmenopausal women. Am J Clin Nutr 2007; 85(3): 895-909.

  3. Mangels DR, Mohler ER 3rd. Catechins as Potential Mediators of Cardiovascular Health. Arteriosclerosis, Thrombosis, and Vascular Biology. 2017; 37(5):757-763.

  4. Aune D, Giovannucci E, Boffetta P, Fadnes LT, Keum N, Norat T, et al. Fruit and vegetable intake and the risk of cardiovascular disease, total cancer and all-cause mortality—a systematic review and dose-response meta-analysis of prospective studies. Int J Epidemiol 2017; 1029-56.

  5. Alvarez-Padilla E, Rosa LA, Legarreta P, Saenz L, Rodrigo-García J et al. Daily consumption of apple, pear and orange juice differently affects plasma lipids and antioxidant capacity of smoking and non-smoking adults. Intl J Food Sci and Nutr 2010; 61(4) 369-80.

  6. Wolfram R, Budinsky A, Efthimiou Y, Stomatopoulos J, Oguogho A, Sinzinger H. Daily prickly pear consumption improves platelet function. Prostaglandins, Leukotrienes, And Essential Fatty Acids. 2003;69(1):61-66.

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