SALUD

Gastroenterología

Y el consumo de café

Por: Dra. Ruth Pedroza, Ingeniería de Alimentos, Universidad Iberoamericana

El café es una de las bebidas más populares y de mayor consumo en el mundo. Su sabor y su aroma conquistan los sentidos y generan una sensación de placer y serenidad desde el momento mismo en que se comienza a preparar. Hoy no solamente nos proporciona el gusto de saborearlo, sino que puede darnos importantes beneficios para mantener la salud, incluyendo la del aparato digestivo.

 

Sistema digestivo y consumo de café

 

Se ha referido que algunos consumidores de café, presentan síntomas de irritación gástrica la cual puede ser causada por un incremento en la secreción ácida del estómago1. Sin embargo, a nivel celular en el estómago la secreción ácida es controlada por la misma actividad celular asociada con los genes y la presencia de ciertas proteínas y que los padecimientos indicados pueden resultar de la presencia de Helicobacter pylori, de alguna infección, del consumo excesivo de alcohol e incluso ser consecuencia del tabaquismo2. 

Los síntomas mencionados eran atribuidos a la cafeína, a los ácidos clorogénicos y a otro tipo de sustancias denominadas hidroxi-triptamidas, presentes de manera natural en el café y de las que se ha dicho que pueden irritar la mucosa gástrica3, aunque sin evidencia científica fuerte para sostener esta afirmación. Recientemente, en un estudio del tipo meta-análisis, que incluyó personas sanas y enfermos de úlcera gástrica, úlcera duodenal, esofagitis por reflujo y con reflujo no-erosivo a quienes se les suministraron de una a tres tazas de café al día, no se encontró asociación entre el consumo de café y las enfermedades citadas, inclusive se descubrió que la ingestión de café puede tener un efecto relajante en el esófago4. Por otra parte, el consumo de café ha sido asociado con una mejor motilidad intestinal, aliviando los problemas de estreñimiento5.

 

Hígado y consumo de café

 

El daño hepático se deriva de una inflamación crónica que puede llevar a padecer cirrosis. Las causas más comunes de la cirrosis son el abuso en el consumo de alcohol y las infecciones virales conocidas como hepatitis B y C6. A partir de diversos estudios epidemiológicos y meta-análisis, se ha sugerido que hay una menor incidencia de tumores hepáticos entre los bebedores de café, encontrando una asociación inversa en el riesgo de carcinoma hepatocelular y la dosis de café consumido, es decir, un efecto dosis-dependiente pudiendo reducirse el riesgo de cáncer hasta 50 por ciento7. 

1. Rubach M, Lang R, Skupin C, Hofmann T, Somoza V. 2010. Activity-guided fractionation to characteriza a coffee beverage that effectively down-regulates mechanisms of gastric acid secretion as compared to regular coffee. Journal of Agricultural and Food Chemistry 58:4153-4161.

2. Shimamoto T, Yamamichi N, Kodashima S, Takahashi Y, Fujishiro M, Oka M, Mitsushima T, Koike K. 2013. No association of coffee consumption with gastric ulcer, duodenal ulcer, reflux esophagitis, and non-healthy subjects in Japan. PLOS ONE 8(6):e65996.

3. Aquaviva F, DeFrancesco A, Andriullini A, Piantino P, Arrigoni A, Massarenti P, Balzola F. 1986. Effect of regular and decaffeinated coffee on serum gastrin levels. Journal of Clinical Gastroenterology 8:150-153.

Shimamoto T,… Op.Cit

4. De la Figuera M. 2010. Consumo de café y aparato digestivo. En: café y estilo de vida saludable. Franco Fernández (ed). Editores Médicos S.A. EDIMSA. España. Pp 107-114.

5. Higdon J, Frei B. (2006). Coffee and Health: a review of recent human research. Critical Reviews in Food Science and Nutrition, 46, 101-123. 

6. Bravi F, Bosetti C, Gouville AC, Bagnardi V, Gallus S, Negri E. (2007). Coffee drinking and hepatocellular carcinoma risk: a meta-analysis. Hepatology, 46, 430-435.

7. La Vecchia CI. 2005. Coffee, liver enzymes, cirrhosis and liver cancer. Journal of Hepatology 42: 444-446. Cavin C, Marin-Kuan M, Langouet S, Bezencon C, Guignard G, Verget C, Piguet D, Holzhauser D, Cornaz R, Schilter B. (2008). Induction of Nrf2-mediated cellular defences and alteration of phase I activities as mechanisms of chemoprotective effects of coffee in the liver Food and Chemical Toxicology, 46, 1239–1248.

Tverdal A, Skurtveit S. 2003. Coffee intake and mortality from liver cirrhosis. Annales of Epidemiology 13: 419-423.

10. Tanaka K, Hara M, Sakamoto T, Higaki Y, Mizuta T, Eguchi Y. 2007. Inverse association between coffe drinking and the risk of hepatocellular carcinoma: a case-control study in Japan. Cancer Science 98: 214-218.

11. Kyung JL, Jea H C, Hye GJ. 2007. Hepatoprotective and antioxidant effects of the coffee diterpenes kahweol and cafestol on carbon tetrachloride-induced liver damage in mice. Food and Chemical Toxicology 45: 2118-2125.

La presencia del ácido clorogénico y de los diterpenos del café, el cafestol y el kahweol,  disminuye la actividad enzimática de la fase inicial de formación de tumores y la activación carcinógena. Al mismo tiempo, los compuestos del café pueden funcionar como moduladores de las enzimas involucradas en la detoxificación carcinogénica8. 

 

En un estudio con duración de 17 años que incluyó más de 51 mil personas de Noruega, se encontró que aquellos que consumían al menos dos tazas de café al día, tuvieron 40 por ciento menor riesgo de muerte por cirrosis que los que no consumían café9. Otro estudio realizado en Japón durante 10 años con 90 mil personas reportó que quienes consumieron al menos cinco tazas de café al día tuvieron 76 por ciento menos riesgo de carcinoma hepatocelular en relación con los que nunca bebían café10. 

 

No hay una explicación clara de cómo el consumo de café  podría inhibir el daño hepático o el desarrollo de cirrosis y carcinoma hepatocelular. Sin embargo, hay cada vez mayor evidencia de que el daño oxidativo está involucrado en varios procesos patológicos como el cáncer. Al mismo tiempo, el incremento en consumo de antioxidantes puede ser de importancia significativa en el efecto protector. 

 

Así, el efecto protector del café se atribuye al conjunto de compuestos que contiene: cafeína, polifenoles que incluyen al ácido clorogénico y sus productos de degradación. El efecto antitumorígeno se ha asociado con los diterpenos (cafestol y kahweol) aunque el mecanismo de acción no está completamente entendido, dada la compleja composición del café11. 

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